¿Necesitas descansar, pero no te lo permites?
¿Qué es lo que nos impide descansar? Quiero compartir los patrones que veo en la gente con la que trabajo , y un par de prácticas para gestionar la incapacidad de desconectar.
¿Qué es lo que nos impide descansar? Quiero compartir los patrones que veo en la gente con la que trabajo , y un par de prácticas para gestionar la incapacidad de desconectar.
Te invito a cuestionar la idea de que atornillarte a la silla es lo que funciona para desenredar tu trabajo de escritura, y te cuento las ventajas de levantarte y dar una vuelta (con una grabadora de voz en la mano).
Te hago una invitación directa a ti, que lees estas líneas, a que compartas de forma anónima tus experiencias difíciles o desagradables con la escritura.
Foto por Angelos Michalopoulos. Los llamados bloqueos de escritura se refieren a la incapacidad de poner ideas sobre el papel. Es un término que sirve de paraguas para diferentes cosas: miedo a comenzar algo/miedo a acabarlo/miedo a ser evaluadas y
Foto de Baylee Gramling. En un mundo ideal, todas las personas en roles de corrección, revisión, o mentoría, tendrían las habilidades para retroalimentar con cuidado el trabajo de otras/os, con la consciencia de que la persona que pide la corrección
¿Qué nos pasa cuando procrastinamos? Te propongo dos ejercicios que sirven como punto de partida para gestionar la tendencia a aplazar.
Adolfo nos cuenta con la distancia que dan los años acerca de su propio recorrido. Para él, hacer la tesis es una elección que cambia la vida por completo. Tanto el recorrido que viene antes de hacerla como el que viene después, forman parte de un proceso de aprendizaje vital al que hay que saber cuidar, darle tiempo y paciencia.
Una de las dificultades más comunes entre personas investigadoras, y que incluso puede generar ansiedad es la organización de la información que se va recopilando y generando a lo largo del tiempo. La cantidad parece infinita, y aumenta día a día. Te propongo 5 herramientas.
El fin de semana pasado hice un retiro de meditación y silencio, por mi cuenta, en mi piso en Madrid, sin contacto con el mundo exterior. Resumiendo, el viernes me di cuenta que había llegado a mi límite. Me di cuenta de que ya no podía seguir como si nada. Me estaba costando hacer las cosas que normalmente me encantan, estaba arrastrando un cansancio que más que físico tenía raíz en otro lugar. Un cansancio muy raro, un cansancio vital.
El optimismo no es suficiente para que las cosas que no nos funcionaron en el 2020 cambien. Te propongo herramientas para que pases a la acción con fundamentos más sólidos.