Foto por Amauri Mejía

Adolfo Estalella es un antropólogo ex-físico y ex-periodista, actualmente profesor del Departamento de Antropología Social y Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid. 

Para esta nueva entrega de la serie “¿Cómo lo hiciste? Conversaciones honestas sobre el doctorado”, Adolfo nos cuenta con la distancia que dan los años acerca de su propio recorrido. Para él hacer la tesis es una elección que cambia la vida de las personas por completo. Tanto el recorrido que viene antes de hacerla como el que viene después, forman parte de un proceso de aprendizaje vital al que hay que saber cuidar, darle tiempo y paciencia. No todo el mundo tiene los mismos ritmos y esto implica aprender también a respetarse los propios. 

Adolfo escribió una tesis titulada “Ensamblajes de esperanza. Un estudio antropológico del bloguear apasionado”, dirigida por Elisenda Ardèvol y Agnès Vayreda. La defendió en el 2011 en el IN3/UOC (Internet Interdisciplinary Institute/Universitat Oberta de Catalunya). 

Diría que lo más especial de su trabajo es que combina el compromiso político por defender y fomentar el que vivamos en ciudades abiertas, diversas, y se podría decir democráticas, con el amor por el trabajo académico bien hecho.

Su especialidad es la etnografía, y su primera experiencia como etnógrafo fue la que hizo para su tesis de doctorado y que fue una etnografía digital. Su trabajo combina tecnologías, técnicas, métodos, y formas de representación de diferentes ámbitos como el diseño tecnológico, el arte, la ciencia, y últimamente, el fotoperiodismo y el cómic. Hablamos un poco de esto porque me parecía interesante como motivación para que las/los investigadoras/es doctorales que están planeando sus diseños de investigación o que están planteando sus estrategias de análisis de resultados, abran sus procesos de trabajo a vías no convencionales, sobre todo si sienten que la vía más fácil o convencional les aburre a muerte. 

Durante esta conversación, Adolfo remarcó las cuatro las capacidades fundamentales de la investigación –leer, escribir, dialogar sobre nuestras ideas y relacionarse con lo empírico–, y nos describió los procesos artesanales que apoyaron y siguen apoyando su desarrollo en su caso particular.

Reflexionamos también sobre la importancia de encontrar preguntas de investigación relevantes, no solo para el doctorado sino para lo que venga después. Desde su punto de vista como antropólogo, a una pregunta de investigación se le va dando forma intencionalmente para que sea relevante, y esto se hace a través de diversos diálogos que hagan que lo académico y lo político, social y cultural se comuniquen.

Finalmente, hablamos sobre los dolores y goces del trabajo de investigación y de los riesgos de hacer un doctorado en España. Adolfo propone algunas estrategias que pueden ayudar a la hora de tomar decisiones que beneficien a las personas que estén pensando hacer un doctorado.

Las tres palabras que describen lo que para él es el doctorado son: aprendizaje, gozo y esperanza. 

Espero que esta conversación te sea útil y te ayude a tomar ciertas decisiones claves en tu proceso vital y profesional, tanto si estás decidiendo si un doctorado es lo tuyo, como si estás con el agua al cuello y navegando el doctorado en estos momentos, y te viene bien algo de perspectiva.