Por fin escribo una entrada específica para el Bullet Journal. He nombrado este sistema de planificación en muchas de mis entradas pasadas. ¿Por qué? Pues porque me cambió la vida.
Aunque ya me acostumbré a este cambio tan positivo, a veces me acuerdo de cómo solía vivir el día a día, sobre todo cuando tenía entre manos un proyecto complejo a mediano o largo plazo. Iba muy estresada por la vida, y con una sensación de falta de claridad y control. Lo único que me organizaba era que la fecha de cierre de proyecto se acercara.
Recuerdo también cómo sentía que se me pasaban los días fugazmente sin que me diera cuenta, y con la sensación de no haberlo aprovechado. "El tiempo se va como arena entre mis dedos", así describía cómo pasaba el tiempo para mí. Pero eso cambió radicalmente.
En el video de abajo explico cuáles son los elementos básicos del sistema, y te doy un paseo por mi Bullet Planner actual. También te cuento cuáles son sus principales ventajas.
Me centraré en el caso de personas que tienen en común la autonomía en la planificación de sus procesos de trabajo, es decir, trabajadores/as independientes, investigadores/as, e incluso estudiantes con:
a) objetivos propios (un qué muy libre, abierto, incluso poco claro o en construcción constante),
b) objetivos venidos desde fuera porque se pertenece a un equipo, pero con un día a día poco estructurado (un qué definido desde afuera, pero un cómo bastante libre), o,
c) Una mezcla de estas dos situaciones.